Es un método de diagnóstico por imagen, a través de la aplicación de radioisótopos de uso médico. Es de fácil acceso, no invasivo, sensible y reproducible, tanto en niños como en adultos. Es imprescindible en estudios de tiroides. Las evaluaciones renales pueden incluir el filtrado glomerular, la medición del flujo plasmático entre otros datos. Detecta metástasis en huesos con mayor antelación que otros métodos. En estudios cardíacos y cerebrales, permite ver la perfusión sanguínea de los tejidos.